Muchas veces hemos tenido que pedir perdón por hacer daño a los demás, por insultar, por hacer cosas malas.

Cuando pedimos perdón, es porque nos arrepentimos, pero nos gusta que nos digan que estamos perdonados, nos hace sentir bien que nos perdonen porque sabemos que nos siguen respetando después de haber hecho lo que hayamos hecho por lo que nos arrepentimos.
Pero a veces cuando somos nosotros los que tenemos que perdonar, no tenemos en cuenta el criterio que utilizan para perdonarnos a nosotros y muchas veces no perdonamos a los demás.
Lo mismo que nos gusta que nos perdonen a nosotros tendríamos que tener en cuenta que si a nosotros nos han dado una oportunidad nosotros también deberíamos perdonar.
Hay que ser justos con todos los que lo son con nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario